Si buscas un sitio donde montar una parrillada en grupo sin complicarte la vida, Antic Villarroel es tu sitio. Este restaurante-brasería lleva desde 1999 alimentando a barceloneses y visitantes con carnes a la brasa que huelen desde la esquina y platos catalanes tradicionales hechos con ganas.
La cosa va de compartir: calçots en temporada con su salsa, paellas generosas, chuletones gallegos que no caben en el plato, y toda la variedad de pescados frescos a la brasa que puedas imaginar. El ambiente es de barrio, auténtico, sin pretensiones. Tienen terraza para los días buenos y pantallas para ver deportes cuando toca animar al equipo.